Vamo a Calmarno
Un freno a la ansiedad en tiempos acelerados
En épocas de ansiedad, el ritmo vertiginoso de producción de las obras memísticas atentan contra el goce del Décimo Arte y nos entregan a la enajenación del desenfreno.
Al inicio, el mantra del Vamo a Calmarno nos invitaba a hacer una pausa para reconectarnos con nosotros mismos y el mundo alrededor. Sin embargo, al poco tiempo, el sentido original se trastocó hasta connotar lo opuesto: una invitación al acto impulsivo e inmediato, un imperioso llamado a la praxis.