Trollface
La malicia y el regodeo
Comenzó como una representación de la tomadura de pelo, incluso como un homenaje al humor básico y poco sofisticado: el simpático Schadenfreude de siempre, donde hay una víctima clara y muchas veces el victimario es uno mismo. Surgido en el Período Confluente, supo ser la versión inocente del hacer caer a alguien en una broma, hasta que fue resignificado y degenerado como estandarte del acoso y del bullying. El devenir de Trollface ha sido trágico y en el mainstream hoy se asocia casi exclusivamente con el hostigamiento. La sutileza le cedió su lugar a la alevosía, la picardía a la injuria y la ocurrencia al asedio.