El novio distraído
La tentación en el Período Indiferente
La posmodernidad mató a Dios y le devolvió al ser humano la responsabilidad sobre sus actos. No existe la voluntad divina, ni la rendición de cuentas en el más allá: solo existen las acciones humanas y sus consecuencias. Pero la inexistencia de Dios no abolió las tentaciones ni la brújula de la moral, pues sabemos que hay acciones reprochables que nos traerán, cuando menos, culpa. El meme del Novio Distraído se hace fuerte en el Período Indiferente porque la carne es débil y su reproducción es nuestra penitencia.