A Mimir
La procrastinación como amor propio
Una generación entera hizo el tránsito hacia la adultez de la mano de la expansión de las redes sociales y los dispositivos móviles. El miedo a perderse de algo (con frecuencia llamado FOMO) se manifestó en buena parte del público de las redes y llevó ansiedad y tribulación a todas las ocasiones sociales. El empoderamiento superador de ese fenómeno se metamorfoseó en postergación de los compromisos sociales y aversión a las responsabilidades que no generan satisfacción personal. A mimir es el eslogan de una generación que procrastina como método de autocuidado.